viernes, 4 de diciembre de 2009

SAMPLES CORAZONESCOS 7

[ELMYS GARCIA RODRIGUEZ, desde la localidad cubana de Holguin, fue la colaboradora de EL CORAZON DEL BOSQUE que envió material (poemas, en su caso) desde latitudes más lejanas (descubrió la saga corazonesca a través de la red de mail-art urdida por el también colaborador Gianni Donaudi, muy volcado en lo latinoamericano, y, por entonces, ya había ganado varios premios literarios como el Catania Duomo, U Liutro di Catania y el Melina Mercouri). Cuando leí el poemario pleno de goznes de Bárbara tuve una sensación de deja vu que no sabía cómo concretar hasta que, repasando ahora los textos de Elmys en ECDB, me topé en el nº 10 con este lamento lleno de dionisíaca melancolía, como hecho por una doble cubana de nuestra palindrómana favorita.]


AGENDA DE PRESAGIOS

La obligaron a vestirse de Cowboy
y a mover con elegancia la mandíbula;
avanza con muletas por la calle
acechando la figura del turista.

Observa ensimismada
cómo nadie le dirige la palabra:
un gesto imperturbable la deprime
y se aleja taciturna.

Ha comenzado a renegar de todos
y soltando la muleta se despoja de su traje
(por error ha perdido el equilibrio).

Justamente en ese instante
uno de ellos le pasa por encima.



Si deseáis disfrutar de otros poemas de ELMYS GARCIA RODRIGUEZ, muy fácil: pulsad aquí

2 comentarios:

Miguel Baquero dijo...

"Acechando la figura del turista". Esa poesía cubana última que transmite una inmensa desesperanza

el zurdo dijo...

En nuestro cruel pero certero refranero, MALAGA O MALAGON, GUATEMALA O GUATEPEOR (bueno, éste es más aledaño al Caribe), DE LA SARTEN AL FUEGO... realmente, como cada lunes nos muestra mi querido teniente Horatio Caine, el posible relevo a lo actual es también de echarse a temblar. Bueno, si Rusia pasó por la catástrofe del yeltsinato y ahora, en plan sincretismo tenebroso, está levantando cabeza, lo mismo la Cuba de dentro de veinte o veinticinco años consigue... pero, lo dije no hace mucho en la tertulia santoñesa, soy muy pesimista, Latinoamérica está maldita. Ya lo vio Lawrence con LA SERPIENTE EMPLUMADA. Tendría que haber una catarsis tan fuerte que los redima de aquel lastre parejo de decadencias y corrupciones (la ya existente en los imperios precolombinos y la que vino de nuestra península -al menos, los pieles rojas murieron orgullosamente en su mayoría y hoy se limitan a agonizar en sus bantustanes dorados para ludópatas pero sin jugar, como los latinoamericanos, a emular en lo peor al Gran Hermano del Norte-) y los vuelva a su matriz original, la extremooriental.