martes, 4 de abril de 2017

LITURGIAS EN LA PANTALLA


Ayer me volví a ver EL COLECCIONISTA DE HUESOS. Vuelvo a esa película con precisión litúrgica, indesmayable. Deben de ser ya diez las veces que nos hemos reencontrado, como un sueño recurrente, del que no apetece despertar. Y luego miro a la realidad y una vez más me asombro de la distancia sideral que hay entre su héroe encallado y, por ejemplo, un Echenique y su minga... 

Me ocurre también con otras cintas ese vértigo centrípeto, gravitacional, incluido el abismal contraste con los reflejos invertidos que nos depara el mundo de la vigilia, fuera de la pantalla, abiertos los ojos a la ceguera cotidiana. Así, con NETWORK: ¿qué tiene que ver Howard Beale, ese Cristo de los media que también Carlos Tena recordó en la barra lateral de su blog, con, por ejemplo, un Nacho Escolar o un Wyoming o un Evolé? O aquella rareza de WONG FOO de título interminable: ¿hay alguna relación, salvo la de los contrarios irredentos, la de Cristos y anticristos, entre la ponderada y justiciera Vida Boheme y es@ Cassandra hoy al borde de la canonización y cuyos twitters convierten los rugidos más feroces de Céline en florecillas de Asís?

Escribí una vez, para un libro que quizás sólo se publique cuando la diñe, sobre el cine como mi misa particular. Supongo que lo llevo en mi adn: si mi madre tomaba siempre algún momento (la Liz Taylor de ¿QUIEN TEME A VIRGINIA WOOLF?, la Vivien Leigh de UN TRANVIA LLAMADO DESEO o esos arranques ponzoñosos de Bette Davis que obligaban a apretarse los cinturones) como apunte escénico para sus posesiones demoníacas, yo también me siento rehén, gozoso rehén, de tal o cual liturgia fílmica que me limpie por un rato de esta realidad DE MIERDA.  




lunes, 27 de febrero de 2017

LA PINTORA MAS JOVEN DEL MUNDO



nanorrelato inspirado en el documental EL MUNDO DE ANGELES SANTOS




Tan prolífica cuando estaba en el útero, 
al romperse las aguas y salir al mundo 
dejó de pintar.




jueves, 2 de febrero de 2017

HACIENDO COMIDITAS EN LA CASITA DE LA JUGUETERA



Continúo descubriendo por tv nuevos espacios culinarios. Durante los últimos meses he cenado acompañado por MENUDOS CHEFS (que se emite por el canal Ten y que ahora, pasada su emisión de la hora de la cena a la del té, seguramente dejaré de seguir): un duelo entre un chef adulto de reconocido prestigio y tatuajes (los tatuajes, que no falten) y un equipo de "prodigios" entre los siete y los catorce años. Generalmente, ganan los infantes ante el estupor de sus contrincantes, que unas veces se crispan y otras lo aceptan con deportividad e incluso con afabilidad paternal. La mezcla de rigor y anarquía en la resolución de los platos, todavía más exacerbada por las muy diversas temáticas propuestas por los jueces, supone siempre para mí una inyección de creatividad y, ahora, cuando me meto en la cocina, bien pertrechado con las sartenes que me regaló la pantera Esther y mi cada vez más útil cazuelita de barro, saco todo mi retardo emocional para lanzarme a la elaboración del almuerzo o la cena como si aún tuviese dientes de leche o mis hormonas empezasen a desentumercerse en pleno albor de la pubescencia.

En total, los "prodigios" son ocho, y de todos los colores (cuota blanca -en su triple faz céltica, anglosajona y semítica-, oriental, chicana, más dos negritos un poco sositos, por lo estereotipado). ¿Mis favoritos? la benjamina del grupo, la diminuta y pizpireta chef Estie, chinorrina que unas veces aparece desdentada y otras no, en plena transición de piñata, y que suele confundir al contrincante con sus arteras artes de cachorrita resabiada; la preadolescente y un tanto lánguida chef Emmalee, de camélidas facciones (ese perfil rotundo tan de mi agrado, ese belfo...) y nacarada aura, con algo de brujita de los pucheros y siempre jugando con sus largos cabellos cual gorgona novicia; a las que añadir al líder del equipo, el desgarbado quasi quinceañero chef Cloyce, con un punto perversamente british (como un alevín de topo del M15 al servicio de Moscú en los años más tórridos de la Guerra Fría). El que me cae peor es el otro veterano del grupo, el chef Holden, un a modo de Rajoy rubio y semipúber que alardea con frecuencia de su dominio de lo "molecular" (con lo que yo odio lo "molecular"...).

Estoy pensando en las ricas merendolas que perpetrarían estos "prodigios" en la casita de chocolate con mandarina de la juguetera Anne Murdock y lo que disfrutaría en ellas el amigo L.T. Dogson, antiguo miembro del fallido colectivo de terrorismo cultural MB (o sea, Magnolias Bruttales).

Yo seguiré, en pleno chip del BIG de Tom Hanks, entreverado mi corazón pubescente con mi cronología al borde de la sesentena, como eterno aspirante al equipo de MENUDOS CHEFS dándole a la sartenada y a la cazuelita de barro. Y la chef Estie, cual Campanilla amarilla, me dará sabios y traviesos consejos encaramada en mi hombro.






Una última cosa: procuren verlo en v.o. Lo estimulante y fresco de las voces originales contrasta con lo chirriante del doblaje, con esas abuelas haciendo de niñas a lo HEIDI o esas voces epicenas a medio cambiar a lo Coque Malla que siempre me han dado tanta grima...

miércoles, 25 de enero de 2017

SEMANA DE ALTOS VUELOS


Esta semana por 13TV se va emitiendo la saga completa de AEROPUERTO. A la hora ideal para estas cosas: sobremesa, con el cerebro flojo en riego (toda la sangre en plena tarea digestiva), y nostalgia de otros tiempos que, por más inocentes, siempre nos parecerán mejores (aunque, tal vez, con este retorno a lo paleo que implica la llegada de Trump, tal nostalgia se disipe por un vivir alborozada y plenamente la actualidad).
Reconozco que nunca me las veo enteras: cuando la digestión va consumándose y el cerebro se desentumece, el tedio suele invadirme y acabo apagando el televisor para pasar a la ciberlectura o a jugar con mi simulador de moto, ejercitando reflejos y músculos de la atención, como un buen simio listo para ejercer su papel mutante de líder de un mundo otro que, al final, acaba por ser el mismo.
El lunes se emitió AEROPUERTO, la primera y más larga de la serie. Encabezaba el reparto uno de los escasos varones que me sulibeyan, Burt Lancaster, esa presencia melancólica en el semblante y danzarina en los movimientos, quien, desde FORAJIDOS hasta su muerte, nunca defraudó en sus apariciones, por muy discutible que fuese la película. En este caso, apenas oteado el cine de catástrofes que llenaría los 70, aún lejano el Watergate y las grisáceas presidencias de Ford y Carter (tan bien descrito ese espíritu de derrota en el ensayo de Marvin Harris LA CULTURA NORTEAMERICANA CONTEMPORANEA), la trama despega a partir de precedentes como el género "de hotel" (donde diversas historias se entrelazan: GRAN HOTEL, HOTEL INTERNACIONAL, etc) o como el arcaicismo de las primeras cintas de catástrofe (SAN FRANCISCO, EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC...). Aparte de Burt Lancaster, el personaje más interesante es la polizona encarnada por Helen Hayes (oscarizada a la sazón y abuelita conceptual del Leonardo Di Caprio de ATRAPAME SI PUEDES). Van Heflin, perturbado con un ramalazo existencialista, será quien haga de detonante para el pete del avión. Jean Seberg, con peinado antinatural para su look habitual, da pena en su rol adocenadamente televisivo.
Ayer pusieron la que me temo será la más floja del lote, AEROPUERTO 75, biodegradablemente ñoña (de hecho, eché en falta la presencia del monstruo -en su vida real- Michael Landon por alguna parte), con una factura y argumento absolutamente de estrenos tv de sobremesa. Charlton Heston (quien ya estaba presente en la más floja de las cintas de catástrofe, TERREMOTO -con esa situación grotesca en que mantiene una relación con Ava Gardner, hija de su jefe Lorne Greene, que, por la escasa diferencia de edad, debió de concebirla cuando estaba en el kindergarten) actúa con un leve matiz picaruelo tirándole los tejos a la azafata Karen Black, quien, con su extrema vizquera, resulta la piloto amateur idónea para situaciones de emergencia (un Dana Andrews infartadamente desganado será el detonante esta vez estrellando su avioneta contra el morro del avión de pasajeros). Gloria Swanson, cameándose a sí misma, suelta en piloto automático un par de lugares comunes de SUNSET BOULEVARD (mención al sr De Mille incluida -mención aeronáutica: ¿crossover De Mille & Howard Hughes?-) y el resto de secundarios (la cantante folk Helen Reddy haciendo de monja, la posesa Linda Blair con problemas renales, más algunos compis de Walter Matthau en LA EXTRAÑA PAREJA en su eterno papel de cuarentones crapulones), listos para ser inmortalizados en la mucho más lograda parodia de esta película (o sea, ATERRIZA COMO PUEDAS).
Hoy tocaba AEROPUERTO 77, ya en pleno apogeo del género catastrófico. Y, claro, se imponía una hibridación tanto en situaciones como en las interpretaciones: con Jack Lemmon a los mandos (ese Jack Lemmon que también figuraría en una de las pocas contribuciones "progres" al género, EL SINDROME DE CHINA), un megaavión se "poseidoniza" en pleno océano permitiendo guiñar a otras tres cintas a la vez (la aludida LA AVENTURA DEL POSEIDON, EL COLOSO EN LLAMAS -cambiando fuego por agua y bomberos por submarinistas- y EL PUENTE DE CASANDRA -por el tono resignadamente apocalíptico de las interpretaciones: hago constar que la cinta de Pan Cosmatos sobre el tren en cuarentena que se dirige hacia una muerte segura con ecos de pesadillas del pasado es, por su toque metafísico y esa impagable intervención de Lee Strasberg, hoy tan vigente por razones "ucranianas", la mejor del género-). De secundarios, un atípico Christopher Lee haciendo de filántropo con habilidades natatorias, la hermana usaca de Laly Soldevila (o sea, Brenda Vaccaro), el futuro yerno de Angela Channing (Robert Foxworth) y la siempre espléndida Lee Grant. La contribución emérita, Olivia de Havilland y el magnate que paga el vuelo, un James Stewart con ecos de Charles Foster Kane.
Como nexo en toda la saga aeroportuaria, aparte la mención en los créditos a la novela y película originales, se encuentra el personaje de Patroni (George Kennedy), el jefe de mecánicos que, a cada nueva entrega, asciende en su rango y que intuyo como claro homenaje a los sindicatos de obreros cualificados (esos que hacen y deshacen presidentes y que, tras su silencio durante la pijiprogre obamocracia, ahora, hartos de no salir en la foto, han encumbrado desde su poder morlok a Donald Trump).  
Mañana está programada AEROPUERTO 79: el Concorde, con Alain Delon a los mandos. Veremos qué tal...

lunes, 2 de noviembre de 2015

"Latente" de cine, de fotografía

Martín Sampedro nos cita estos días en Mondo Galería para ofrecernos una exposición repleta de una visión tridimensional de una fugaz época ochentera de donde existe una imperturbable herencia en lo ácrata y liberal en una expresión indudablemente diferente: el negativo. El artista nos ofrece un trabajo delicioso basado en el enorme detalle de un hiperrealismo innovador e informatizado que encuentra una bocanada de aire alejado del Antonio López o Chuck Close, con el que comparte ese legado de la fotografía que atrae al espectador abierto cautivado por la esencia de Sampedro. El negativo del cine nos ha salvado en numerosas ocasiones de perdernos parte de la historia del mismo, gracias a esos restos de celuloide hemos podido disfrutar de "Viaje a la luna" (Georges Méliès, 1902) o "Too Much Johnson", ópera prima de Orson Welles rodada en 1938, el mismo Welles la dio por perdida. "Latente" es en parte un canto al lado más positivo del negativo, al salvador del cine y de la fotografía, expresado por una labor realmente admirable con innovadoras técnicas informáticas. Martín Sampedro hace que el propio público interactúe con la obra; "saquen sus teléfonos móviles, pongan la cámara en negativo, enfoquen la obra y podrán disfrutarla en positivo", una experiencia única y reveladora que nos hace ahondar en ese sugerente título que la engloba: "LATENTE, oculto, escondido o aparentemente inactivo" según la Real Academia. Hasta el próximo 7 de noviembre en Mondo Galería (Calle San Lucas, 9, Madrid). Metro más cercano Chueca, Línea 5.

miércoles, 15 de julio de 2015

"Insuperables", la distracción de una noche de verano

Es muy difícil competir contra la ficción, y mucho más contra películas como "Eloísa está debajo de un almendro", (Rafael Gil, 1943) o "Carmen la de Triana" (Florián Rey, 1938), aunque aún así es triste que ante ellas se impongan programas como "Pekín Express", que sí es un auténtico refrito. Vayamos ahora com "Insuperables", no es una idea nueva pero es, como se ha demostrado, una de las más atractivas para un público al que aún le pica la sal de mar y quiere ver una serie de entretenimientos varios con un buen ventilador frente a ellos. ¿El jurado? Claro que es necesario, sin menospreciar a nadie, creo que ellos mismos podrían hacer un programa cómico con aire flamenco, que está de moda, como fue demostrado por Miguel Poveda en los Goya. Ana Milán está fantástica, dentro y fuera de su comedia, alguna mala crítica se ensañaba con el jurado sin saber, simplemente queriendo. Ana Milán es sin duda el miembro del jurado que desempeña su papel con más razón y juicio, y que valora profesionalmente a los concursantes, ¿debemos criticarla porque al final del programa le apetezca saltar un poco en la cama elástica? Yo lo encuentro hasta divertido. Y Santiago Segura es el genio por excelencia, con cierto humor negro y parodia de lo que resulta el programa en sí, se lleva desde luego todas mis risas. Pitingo, del que nunca he sido fan, está empezando a caerme bien, y lejos de humillarse o parecer un tonto, se está acercando más al espectador y resultando chispeantemente gracioso. Carlos Latre y el mago Yunke son la innovación del programa, ¿no querían originalidad? Aquí está el nuevo personaje de "PADRINO", que implanta humor con Latre, verdadera magia con Yunke, y a saber qué más con el siguiente... Al que no le guste que se meta debajo de un almendro. 

sábado, 13 de junio de 2015

Internet no cierra los domingos

Las condiciones de vida de internet son infrainformáticas, día tras día nos muestra sus pequeñas huelgas con un robot estropeado del que sale un bocadillo en el que se lee Error 501, cada día recibe millones de insultos que acepta por instalación, el que menos soporta es aquel que dice: lento. Imaginémonos por un momento que Internet fuese una persona, un pobre hombre que tuviese que estar atento a miles de millones de personas, cada una independiente de la otra. Si Internet fuese persona tendría el aspecto de Alberto Romea en "Historias de la Radio" (José Luis Sáenz de Heredia, 1955), el joven que estrenó en su día "Los intereses creados" de Jacinto Benavente, terminaría en una extraña industria llamada cine haciendo de un maestro que en referencia de su pueblo se presenta a un concurso. Internet, el gran chip capaz de conectar a una persona con otra a kilómetros de distancia, se ha visto sumergida en el capitalismo y lo ha fomentado, permitiendo una inmensa globalización del mismo, haciendo ahora que los millonarios japoneses se lleven "nuestros Picassos" con mayor facilidad, toda una ventaja. Si Internet ha triunfado es porque trabaja todos los días del año, festivos, virginales y también todo lo contrario... Cualquier persona que trabaje los 366 días de un año bisiesto, las 24 horas del día, triunfará en su propósito, pero como decía al comienzo del texto esto son condiciones infrainformáticas, que no ya infrahumanas. Pero Internet no es tonto, y se rebelará, Internet es un súperheroe creado para el beneficio de la humanidad, y como todo gran poder conlleva una responsabilidad comenzará una fría venganza que volverá a restablecer el equilibrio entre el bien el mal, demostrando así que si Internet no cierra los domingos es por algo y no por nada. 

jueves, 7 de mayo de 2015

Todos con "Cuéntame"

Esta noche la serie "Cuéntame cómo pasó" se enfrenta al gran reto de cada noche, compitiendo por audiencia, un trabajo duro, triste que en los meses pasados haya estado siempre por debajo de programas como "Gran Hermano" o "Supervivientes", calificados de tele-basura. España goza de buenas series dentro de una muy mala programación, hoy mismo se estrena en La Sexta "Refugiados", la esperada serie española co-producida con la BBC. "Refugiados" será otro importante factor que afectará en los datos de audiencia de mañana, una parte me consolará que al menos parte de nuestra población dejará de ser consumida por los programas de mala calidad que han dejado al resto del mundo para dedicarse a ellos mismos, cobrar todo para ellos mismos, y disfrutar de una serie de personas que les sigues por placer cada semana, o cada día como es el caso de "Sálvame". Todo se centra en Telecinco, el corazón de España, una cadena con la capacidad de ofrecernos grandes posibilidades en su programación, sobre todo por la gran cantidad de dinero que ingresa, sin embargo sigue ofreciéndonos desagradables mugidos de animales en celo, con todo el respeto a estos animales. "Cuéntame cómo pasó" tiene este año uno de los mejores equipos en mucho tiempo, además de sus actores, siempre grandes, y este año con interpretaciones brillantes de Ana Duato, Manolo Cal, Juan Echanove, María Galiana, Rosario Pardo y Pep Ferrer, cuenta con un equipo técnico fantástico, comenzando con los guionistas, que tras catorce años de trabajo continúan sin perder la grandeza de los Alcántara, incluso incorporando más atractivos hacia la serie, los directores Óscar Aibar, Antonio Cano y Agustín Crespi son algunos de los mayores profesionales en cine y televisión, y así lo están demostrando.


Esta noche a las 22:00 p.m. en La 1 disfrutaremos de un capítulo cargado de emociones, conoceremos a la familia de Nuka (Carla Nieto) la novia indefinida de Carlos (Ricardo Gómez), en la que encontramos a la genial Julieta Serrano como gran matriarca. Una ocasión sensacional, en la que probablemente no falten guiños a los amoríos de Miguel (Echanove) y Herminia (María Galiana), y la continuación de esa situación límite que están alcanzando Antonio (Imanol Arias) y Merche (Ana Duato) con Maurín (Pep Ferrer). Recuerden que "Cuéntame..." es historia de España, es una serie que uno puede cogerla por donde quiera, nunca es tarde para engancharse a esta serie llena de recuerdos y emociones, que esta vez nos lleva a los alocados años 80', los guionistas vuelven a superarse en la inmensa capacidad de manejar los rebeldes años 80' de las calles, con la política socialista de entonces, y aquel recuerdo: "Esto con Franco no pasaba", además nos devuelve a los tiempos de Tierno Galván, Ouka Leele, Ceesepe, Felipe González, Lolita Flores, Raphael que siempre está ahí, o Espinete... Por algo Televisión Española es la cadena estatal, es una de las más avanzadas en su web, y si esta noche se pierde "Cuéntame cómo pasó" en apenas unas horas podrá disfrutar del capítulo online, con contenidos extras como entrevistas, o imágenes del rodaje... En mi opinión los jueves "TODOS ESTAMOS CON CUÉNTAME"...

miércoles, 3 de diciembre de 2014

ZEITGEIST

En esta época gorda y pesada, 
en la que ocurre lo que uno no podía imaginar, 
en la que debe ocurrir lo que uno ya no puede imaginar, 
pues si se pudiera no ocurriría; 
en esta grave época, 
que se ha muerto de risa ante la posiblidad de volverse grave, 
que sorprendida por su tragedia procura distraerse...
(Karl Kraus)


¿El presente?: la bastarda constatación del ayer (hasta que cambien las tornas, claro).

El hidalgo fracaso de lo anómalo se ¿redime? (esto es, se profana) en la plebeya mediocridad de los triunfadores...



domingo, 23 de noviembre de 2014

HUBO UN TIEMPO...


 
Hubo un tiempo en que la Historia sí era 
una buena película...