lunes, 27 de febrero de 2017

LA PINTORA MAS JOVEN DEL MUNDO



nanorrelato inspirado en el documental EL MUNDO DE ANGELES SANTOS




Tan prolífica cuando estaba en el útero, 
al romperse las aguas y salir al mundo 
dejó de pintar.




jueves, 2 de febrero de 2017

HACIENDO COMIDITAS EN LA CASITA DE LA JUGUETERA



Continúo descubriendo por tv nuevos espacios culinarios. Durante los últimos meses he cenado acompañado por MENUDOS CHEFS (que se emite por el canal Ten y que ahora, pasada su emisión de la hora de la cena a la del té, seguramente dejaré de seguir): un duelo entre un chef adulto de reconocido prestigio y tatuajes (los tatuajes, que no falten) y un equipo de "prodigios" entre los siete y los catorce años. Generalmente, ganan los infantes ante el estupor de sus contrincantes, que unas veces se crispan y otras lo aceptan con deportividad e incluso con afabilidad paternal. La mezcla de rigor y anarquía en la resolución de los platos, todavía más exacerbada por las muy diversas temáticas propuestas por los jueces, supone siempre para mí una inyección de creatividad y, ahora, cuando me meto en la cocina, bien pertrechado con las sartenes que me regaló la pantera Esther y mi cada vez más útil cazuelita de barro, saco todo mi retardo emocional para lanzarme a la elaboración del almuerzo o la cena como si aún tuviese dientes de leche o mis hormonas empezasen a desentumercerse en pleno albor de la pubescencia.

En total, los "prodigios" son ocho, y de todos los colores (cuota blanca -en su triple faz céltica, anglosajona y semítica-, oriental, chicana, más dos negritos un poco sositos, por lo estereotipado). ¿Mis favoritos? la benjamina del grupo, la diminuta y pizpireta chef Estie, chinorrina que unas veces aparece desdentada y otras no, en plena transición de piñata, y que suele confundir al contrincante con sus arteras artes de cachorrita resabiada; la preadolescente y un tanto lánguida chef Emmalee, de camélidas facciones (ese perfil rotundo tan de mi agrado, ese belfo...) y nacarada aura, con algo de brujita de los pucheros y siempre jugando con sus largos cabellos cual gorgona novicia; a las que añadir al líder del equipo, el desgarbado quasi quinceañero chef Cloyce, con un punto perversamente british (como un alevín de topo del M15 al servicio de Moscú en los años más tórridos de la Guerra Fría). El que me cae peor es el otro veterano del grupo, el chef Holden, un a modo de Rajoy rubio y semipúber que alardea con frecuencia de su dominio de lo "molecular" (con lo que yo odio lo "molecular"...).

Estoy pensando en las ricas merendolas que perpetrarían estos "prodigios" en la casita de chocolate con mandarina de la juguetera Anne Murdock y lo que disfrutaría en ellas el amigo L.T. Dogson, antiguo miembro del fallido colectivo de terrorismo cultural MB (o sea, Magnolias Bruttales).

Yo seguiré, en pleno chip del BIG de Tom Hanks, entreverado mi corazón pubescente con mi cronología al borde de la sesentena, como eterno aspirante al equipo de MENUDOS CHEFS dándole a la sartenada y a la cazuelita de barro. Y la chef Estie, cual Campanilla amarilla, me dará sabios y traviesos consejos encaramada en mi hombro.






Una última cosa: procuren verlo en v.o. Lo estimulante y fresco de las voces originales contrasta con lo chirriante del doblaje, con esas abuelas haciendo de niñas a lo HEIDI o esas voces epicenas a medio cambiar a lo Coque Malla que siempre me han dado tanta grima...

miércoles, 25 de enero de 2017

SEMANA DE ALTOS VUELOS


Esta semana por 13TV se va emitiendo la saga completa de AEROPUERTO. A la hora ideal para estas cosas: sobremesa, con el cerebro flojo en riego (toda la sangre en plena tarea digestiva), y nostalgia de otros tiempos que, por más inocentes, siempre nos parecerán mejores (aunque, tal vez, con este retorno a lo paleo que implica la llegada de Trump, tal nostalgia se disipe por un vivir alborozada y plenamente la actualidad).
Reconozco que nunca me las veo enteras: cuando la digestión va consumándose y el cerebro se desentumece, el tedio suele invadirme y acabo apagando el televisor para pasar a la ciberlectura o a jugar con mi simulador de moto, ejercitando reflejos y músculos de la atención, como un buen simio listo para ejercer su papel mutante de líder de un mundo otro que, al final, acaba por ser el mismo.
El lunes se emitió AEROPUERTO, la primera y más larga de la serie. Encabezaba el reparto uno de los escasos varones que me sulibeyan, Burt Lancaster, esa presencia melancólica en el semblante y danzarina en los movimientos, quien, desde FORAJIDOS hasta su muerte, nunca defraudó en sus apariciones, por muy discutible que fuese la película. En este caso, apenas oteado el cine de catástrofes que llenaría los 70, aún lejano el Watergate y las grisáceas presidencias de Ford y Carter (tan bien descrito ese espíritu de derrota en el ensayo de Marvin Harris LA CULTURA NORTEAMERICANA CONTEMPORANEA), la trama despega a partir de precedentes como el género "de hotel" (donde diversas historias se entrelazan: GRAN HOTEL, HOTEL INTERNACIONAL, etc) o como el arcaicismo de las primeras cintas de catástrofe (SAN FRANCISCO, EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC...). Aparte de Burt Lancaster, el personaje más interesante es la polizona encarnada por Helen Hayes (oscarizada a la sazón y abuelita conceptual del Leonardo Di Caprio de ATRAPAME SI PUEDES). Van Heflin, perturbado con un ramalazo existencialista, será quien haga de detonante para el pete del avión. Jean Seberg, con peinado antinatural para su look habitual, da pena en su rol adocenadamente televisivo.
Ayer pusieron la que me temo será la más floja del lote, AEROPUERTO 75, biodegradablemente ñoña (de hecho, eché en falta la presencia del monstruo -en su vida real- Michael Landon por alguna parte), con una factura y argumento absolutamente de estrenos tv de sobremesa. Charlton Heston (quien ya estaba presente en la más floja de las cintas de catástrofe, TERREMOTO -con esa situación grotesca en que mantiene una relación con Ava Gardner, hija de su jefe Lorne Greene, que, por la escasa diferencia de edad, debió de concebirla cuando estaba en el kindergarten) actúa con un leve matiz picaruelo tirándole los tejos a la azafata Karen Black, quien, con su extrema vizquera, resulta la piloto amateur idónea para situaciones de emergencia (un Dana Andrews infartadamente desganado será el detonante esta vez estrellando su avioneta contra el morro del avión de pasajeros). Gloria Swanson, cameándose a sí misma, suelta en piloto automático un par de lugares comunes de SUNSET BOULEVARD (mención al sr De Mille incluida -mención aeronáutica: ¿crossover De Mille & Howard Hughes?-) y el resto de secundarios (la cantante folk Helen Reddy haciendo de monja, la posesa Linda Blair con problemas renales, más algunos compis de Walter Matthau en LA EXTRAÑA PAREJA en su eterno papel de cuarentones crapulones), listos para ser inmortalizados en la mucho más lograda parodia de esta película (o sea, ATERRIZA COMO PUEDAS).
Hoy tocaba AEROPUERTO 77, ya en pleno apogeo del género catastrófico. Y, claro, se imponía una hibridación tanto en situaciones como en las interpretaciones: con Jack Lemmon a los mandos (ese Jack Lemmon que también figuraría en una de las pocas contribuciones "progres" al género, EL SINDROME DE CHINA), un megaavión se "poseidoniza" en pleno océano permitiendo guiñar a otras tres cintas a la vez (la aludida LA AVENTURA DEL POSEIDON, EL COLOSO EN LLAMAS -cambiando fuego por agua y bomberos por submarinistas- y EL PUENTE DE CASANDRA -por el tono resignadamente apocalíptico de las interpretaciones: hago constar que la cinta de Pan Cosmatos sobre el tren en cuarentena que se dirige hacia una muerte segura con ecos de pesadillas del pasado es, por su toque metafísico y esa impagable intervención de Lee Strasberg, hoy tan vigente por razones "ucranianas", la mejor del género-). De secundarios, un atípico Christopher Lee haciendo de filántropo con habilidades natatorias, la hermana usaca de Laly Soldevila (o sea, Brenda Vaccaro), el futuro yerno de Angela Channing (Robert Foxworth) y la siempre espléndida Lee Grant. La contribución emérita, Olivia de Havilland y el magnate que paga el vuelo, un James Stewart con ecos de Charles Foster Kane.
Como nexo en toda la saga aeroportuaria, aparte la mención en los créditos a la novela y película originales, se encuentra el personaje de Patroni (George Kennedy), el jefe de mecánicos que, a cada nueva entrega, asciende en su rango y que intuyo como claro homenaje a los sindicatos de obreros cualificados (esos que hacen y deshacen presidentes y que, tras su silencio durante la pijiprogre obamocracia, ahora, hartos de no salir en la foto, han encumbrado desde su poder morlok a Donald Trump).  
Mañana está programada AEROPUERTO 79: el Concorde, con Alain Delon a los mandos. Veremos qué tal...

lunes, 2 de noviembre de 2015

"Latente" de cine, de fotografía

Martín Sampedro nos cita estos días en Mondo Galería para ofrecernos una exposición repleta de una visión tridimensional de una fugaz época ochentera de donde existe una imperturbable herencia en lo ácrata y liberal en una expresión indudablemente diferente: el negativo. El artista nos ofrece un trabajo delicioso basado en el enorme detalle de un hiperrealismo innovador e informatizado que encuentra una bocanada de aire alejado del Antonio López o Chuck Close, con el que comparte ese legado de la fotografía que atrae al espectador abierto cautivado por la esencia de Sampedro. El negativo del cine nos ha salvado en numerosas ocasiones de perdernos parte de la historia del mismo, gracias a esos restos de celuloide hemos podido disfrutar de "Viaje a la luna" (Georges Méliès, 1902) o "Too Much Johnson", ópera prima de Orson Welles rodada en 1938, el mismo Welles la dio por perdida. "Latente" es en parte un canto al lado más positivo del negativo, al salvador del cine y de la fotografía, expresado por una labor realmente admirable con innovadoras técnicas informáticas. Martín Sampedro hace que el propio público interactúe con la obra; "saquen sus teléfonos móviles, pongan la cámara en negativo, enfoquen la obra y podrán disfrutarla en positivo", una experiencia única y reveladora que nos hace ahondar en ese sugerente título que la engloba: "LATENTE, oculto, escondido o aparentemente inactivo" según la Real Academia. Hasta el próximo 7 de noviembre en Mondo Galería (Calle San Lucas, 9, Madrid). Metro más cercano Chueca, Línea 5.

miércoles, 15 de julio de 2015

"Insuperables", la distracción de una noche de verano

Es muy difícil competir contra la ficción, y mucho más contra películas como "Eloísa está debajo de un almendro", (Rafael Gil, 1943) o "Carmen la de Triana" (Florián Rey, 1938), aunque aún así es triste que ante ellas se impongan programas como "Pekín Express", que sí es un auténtico refrito. Vayamos ahora com "Insuperables", no es una idea nueva pero es, como se ha demostrado, una de las más atractivas para un público al que aún le pica la sal de mar y quiere ver una serie de entretenimientos varios con un buen ventilador frente a ellos. ¿El jurado? Claro que es necesario, sin menospreciar a nadie, creo que ellos mismos podrían hacer un programa cómico con aire flamenco, que está de moda, como fue demostrado por Miguel Poveda en los Goya. Ana Milán está fantástica, dentro y fuera de su comedia, alguna mala crítica se ensañaba con el jurado sin saber, simplemente queriendo. Ana Milán es sin duda el miembro del jurado que desempeña su papel con más razón y juicio, y que valora profesionalmente a los concursantes, ¿debemos criticarla porque al final del programa le apetezca saltar un poco en la cama elástica? Yo lo encuentro hasta divertido. Y Santiago Segura es el genio por excelencia, con cierto humor negro y parodia de lo que resulta el programa en sí, se lleva desde luego todas mis risas. Pitingo, del que nunca he sido fan, está empezando a caerme bien, y lejos de humillarse o parecer un tonto, se está acercando más al espectador y resultando chispeantemente gracioso. Carlos Latre y el mago Yunke son la innovación del programa, ¿no querían originalidad? Aquí está el nuevo personaje de "PADRINO", que implanta humor con Latre, verdadera magia con Yunke, y a saber qué más con el siguiente... Al que no le guste que se meta debajo de un almendro. 

sábado, 13 de junio de 2015

Internet no cierra los domingos

Las condiciones de vida de internet son infrainformáticas, día tras día nos muestra sus pequeñas huelgas con un robot estropeado del que sale un bocadillo en el que se lee Error 501, cada día recibe millones de insultos que acepta por instalación, el que menos soporta es aquel que dice: lento. Imaginémonos por un momento que Internet fuese una persona, un pobre hombre que tuviese que estar atento a miles de millones de personas, cada una independiente de la otra. Si Internet fuese persona tendría el aspecto de Alberto Romea en "Historias de la Radio" (José Luis Sáenz de Heredia, 1955), el joven que estrenó en su día "Los intereses creados" de Jacinto Benavente, terminaría en una extraña industria llamada cine haciendo de un maestro que en referencia de su pueblo se presenta a un concurso. Internet, el gran chip capaz de conectar a una persona con otra a kilómetros de distancia, se ha visto sumergida en el capitalismo y lo ha fomentado, permitiendo una inmensa globalización del mismo, haciendo ahora que los millonarios japoneses se lleven "nuestros Picassos" con mayor facilidad, toda una ventaja. Si Internet ha triunfado es porque trabaja todos los días del año, festivos, virginales y también todo lo contrario... Cualquier persona que trabaje los 366 días de un año bisiesto, las 24 horas del día, triunfará en su propósito, pero como decía al comienzo del texto esto son condiciones infrainformáticas, que no ya infrahumanas. Pero Internet no es tonto, y se rebelará, Internet es un súperheroe creado para el beneficio de la humanidad, y como todo gran poder conlleva una responsabilidad comenzará una fría venganza que volverá a restablecer el equilibrio entre el bien el mal, demostrando así que si Internet no cierra los domingos es por algo y no por nada. 

jueves, 7 de mayo de 2015

Todos con "Cuéntame"

Esta noche la serie "Cuéntame cómo pasó" se enfrenta al gran reto de cada noche, compitiendo por audiencia, un trabajo duro, triste que en los meses pasados haya estado siempre por debajo de programas como "Gran Hermano" o "Supervivientes", calificados de tele-basura. España goza de buenas series dentro de una muy mala programación, hoy mismo se estrena en La Sexta "Refugiados", la esperada serie española co-producida con la BBC. "Refugiados" será otro importante factor que afectará en los datos de audiencia de mañana, una parte me consolará que al menos parte de nuestra población dejará de ser consumida por los programas de mala calidad que han dejado al resto del mundo para dedicarse a ellos mismos, cobrar todo para ellos mismos, y disfrutar de una serie de personas que les sigues por placer cada semana, o cada día como es el caso de "Sálvame". Todo se centra en Telecinco, el corazón de España, una cadena con la capacidad de ofrecernos grandes posibilidades en su programación, sobre todo por la gran cantidad de dinero que ingresa, sin embargo sigue ofreciéndonos desagradables mugidos de animales en celo, con todo el respeto a estos animales. "Cuéntame cómo pasó" tiene este año uno de los mejores equipos en mucho tiempo, además de sus actores, siempre grandes, y este año con interpretaciones brillantes de Ana Duato, Manolo Cal, Juan Echanove, María Galiana, Rosario Pardo y Pep Ferrer, cuenta con un equipo técnico fantástico, comenzando con los guionistas, que tras catorce años de trabajo continúan sin perder la grandeza de los Alcántara, incluso incorporando más atractivos hacia la serie, los directores Óscar Aibar, Antonio Cano y Agustín Crespi son algunos de los mayores profesionales en cine y televisión, y así lo están demostrando.


Esta noche a las 22:00 p.m. en La 1 disfrutaremos de un capítulo cargado de emociones, conoceremos a la familia de Nuka (Carla Nieto) la novia indefinida de Carlos (Ricardo Gómez), en la que encontramos a la genial Julieta Serrano como gran matriarca. Una ocasión sensacional, en la que probablemente no falten guiños a los amoríos de Miguel (Echanove) y Herminia (María Galiana), y la continuación de esa situación límite que están alcanzando Antonio (Imanol Arias) y Merche (Ana Duato) con Maurín (Pep Ferrer). Recuerden que "Cuéntame..." es historia de España, es una serie que uno puede cogerla por donde quiera, nunca es tarde para engancharse a esta serie llena de recuerdos y emociones, que esta vez nos lleva a los alocados años 80', los guionistas vuelven a superarse en la inmensa capacidad de manejar los rebeldes años 80' de las calles, con la política socialista de entonces, y aquel recuerdo: "Esto con Franco no pasaba", además nos devuelve a los tiempos de Tierno Galván, Ouka Leele, Ceesepe, Felipe González, Lolita Flores, Raphael que siempre está ahí, o Espinete... Por algo Televisión Española es la cadena estatal, es una de las más avanzadas en su web, y si esta noche se pierde "Cuéntame cómo pasó" en apenas unas horas podrá disfrutar del capítulo online, con contenidos extras como entrevistas, o imágenes del rodaje... En mi opinión los jueves "TODOS ESTAMOS CON CUÉNTAME"...

miércoles, 3 de diciembre de 2014

ZEITGEIST

En esta época gorda y pesada, 
en la que ocurre lo que uno no podía imaginar, 
en la que debe ocurrir lo que uno ya no puede imaginar, 
pues si se pudiera no ocurriría; 
en esta grave época, 
que se ha muerto de risa ante la posiblidad de volverse grave, 
que sorprendida por su tragedia procura distraerse...
(Karl Kraus)


¿El presente?: la bastarda constatación del ayer (hasta que cambien las tornas, claro).

El hidalgo fracaso de lo anómalo se ¿redime? (esto es, se profana) en la plebeya mediocridad de los triunfadores...



domingo, 23 de noviembre de 2014

HUBO UN TIEMPO...


 
Hubo un tiempo en que la Historia sí era 
una buena película... 



viernes, 23 de mayo de 2014

SAMPLES CORAZONESCOS 18

DUGIN


No en vano EL CORAZON DEL BOSQUE se echó a la calle por vez primera en plena coyuntura humeante de otoño del 93, cuando los ejércitos rusos (aún con la pátina soviética a medio quitar) hacían su bautismo de fuego neoliberal bombardeando la Duma y tratando de acallar las protestas de quienes (desde la ortodoxia comunista, desde un populismo con tintes paneslavos, desde síntesis incipientes entre la tradición imperial y la tradición roja o desde la simple negativa a uncirse al mandato de Washington) contestaban la turbia secuencia liquidacionista iniciada por el aprendiz de brujo Gorbachov y continuada por el descerebrado déspota Yeltsin recién deslumbradas sus mostrencas neuronas con el oropel de la Reaganomic. Alexander Dugin, el alucinado cantautor callejero con un pie en la mística de la Tercera Roma y otro en la geopolítica eurasiática, el personaje pintoresco en quien cristalizaría la síntesis maestra en la que primero se apoyó el Partido Comunista ruso tras la caída de la URSS y que en el presente siglo ha servido de palanca dialéctica para la recuperación por Vladimir Putin de una Rusia vuelta hasta su llegada material de derribo. Con la traumática crisis ucraniana, con las crecientes peticiones de ingreso en la Unión Eurasiática (o incluso directamente en la propia Rusia), con la nueva guerra fría económica que se va perfilando entre un Occidente día a día más nazificado en su paranoia y un eje ruso/chino (más la adhesión de los antes llamados no alineados -Sudáfrica, India, Irán, Brasil y otros países latinoamericanos-) que va tomando forma en torno a la cogestión de Siberia y a las nuevas sinergias en cuanto a colaboración y dependencia que contestan las trágalas surgidas hace tres cuartos de siglo en Bretton Woods, hoy Dugin es una figura que va creciendo y ha de tomarse en cuenta a nivel del equilibrio planetario y sus prospectivas como en su momento ocurrió desde el flanco occidental con un Hermann Kahn o un Henry Kissinger (Kissinger, por cierto, de los escasos analistas occidentales que se ha opuesto rotundamente a la deriva agresiva que el mal llamado Nuevo Orden Mundial está tomando en estos tiempos con respecto a Rusia -y es que, bien desde la realpolitik kissingeriana siempre fiel a sí misma o bien desde el vibrante sueño eurasiático de Dugin, al cabo se trata de lo mismo, de coexistir en el planeta desde el respeto al adversario y no desde la irresponsable subestimación de los contrarios y la huida de la realidad hacia un plató solipsista hecho de expansionismo ciego y depredador, repitiendo los más patológicos errores del pasado-). 
En la saga corazonesca Dugin se asomó con frecuencia, desde la entrevista en exclusiva sobre los sucesos ya mentados de otoño '93, desde artículos sobre el rock ruso y su huella en la particular contracultura de esas latitudes, o desde la inclusión de textos suyos donde anticipa y analiza mucho de lo que ahora está ocurriendo. Para EL CORAZON DEL BOSQUE la síntesis llamada en su momento nacional/comunista, el ideal eurasiático, el rechazo de los terminales antivalores occidentales en nombre de la pureza reivindicada (desde diversas perspectivas que acabarían por converger) por creadores atormentados como un Solzhenitsin, un Tarkovsky o un Letov, nunca ha sido espasmo de moda o trendy topic. Ese espíritu se mantiene, crecido y reforzado por el espíritu de los tiempos que sopla cada día más a nuestro favor. Dugin y EL CORAZON DEL BOSQUE, una misma Vía Zurda. Como muestra, aquí dejo un capítulo del texto LA GRAN GUERRA DE LOS CONTINENTES, escrito por Dugin (traducción de Arturo Marián), y publicado en el nº 16/17 de ECDB (otoño '97).




NIKITA JRUSHOV, AGENTE DE LA ATLANTIDA

Jrushov fue el primer protegido del lobby atlantista que se convirtió en el dirigente unipersonal de la URSS. A pesar de sus diferencias con Beria, Jrushov se apoyaba precisamente en el KGB y en un momento dado eligió definitivamente la opción contraria a la de Lenin y Stalin. Las actividades de Jrushov iban destinadas a la eliminación de las estructuras internas de los eurasiáticos dentro de la URSS, y también al sabotaje de los proyectos continentales globales del bloque planetario supraestatal. La llegada de Jrushov al poder supuso la llegada al poder del KGB.
Una vez afianzado en el poder, Jrushov comienza a asestar golpe tras golpe a todos los niveles del lobby patriótico/continental. A partir de entonces toda su atención estaría centrada en los países anglosajones, sobre todo en los EEUU. La consigna de Jrushov "alcanzar y adelantar a Occidente" significa precisamente la orientación hacia las potencias atlánticas y el reconocimuento de su superioridad socioeconómica. Sus tesis sobre la pronta llegada del comunismo pretenden despertar de nuevo las tendencias "mesiánicas izquierdistas", "bolcheviques internacionalistas", ya casi olvidadas tras los largos años del stalinismo geopolíticamente imperial y eurasiático. Jrushov pretende asestar el golpe a todas las estructuras tradicionalistas arraigadas que sobrevivieron, gracias a la secreta protección de la orden de Eurasia, incluso en los periodos más terribles del terror rojo. Jrushov quiere acabar definitivamente con la Iglesia Ortodoxa Rusa.
Jrushov se mostró como "americanista" y "atlantista" en todo: comenzando por el célebre maíz transatlántico (Jrushov mandó plantar maíz en lugar de cultivos tradicionales, terminando el experimento en estrepitoso fracaso) y terminando por la doctrina militar, basada exclusivamente en la utilización de misiles intercontinentales en detrimento de todos los demás tipos de armamento. Jrushov no se interesaba en absoluto por el continente eurasiático; le preocupaba la América Latina, Cuba, etc. Entre los atlantistas del gabinete militar de Jrushov (encabezado por el mariscal S.S. Briuzov) y los eurasiáticos del grupo de Shtiomenko se produjo un conflicto casi abierto. Jrushov insistía en el concepto de "blietzkrieg nuclear intercontinental", lo cual desde el punto de vista continental no es más que una diversión estratégica, que debilita el poder militar real de las fierzas continentales, destruye la economía y crea el peligro apocalíptico planetario. Después de la sustitución de Jrushov, ESTRELLA ROJA (portavoz de las FFAA) decía con toda justicia "la estrategia que por fin hemos rechazado sólo pudo nacer en un cerebro enfermo". Todavía antes Shtiomenko advertía en la misma publicación "En ningún caso la seguridad de la URSS debe basarse exclusivamente en los misiles balísticos intercontinentales".  
A partir de Jrushov se realiza la definitiva separación de funciones internas: los "comunistas puros" y los representantes de Lubianka se solidarizan con la estrategia jrushoviana de blietzkrieg nuclear (el propio Ejército Soviético se convierte en el primer rehén de los terroristas nucleares del PCUS o, más exactamente, del ala atlantista del PCUS), en tanto que los eurasiáticos y los lobbystas de GRU insisten en el desarrollo de armamento convencional y procuran la revancha a través de las investigaciones miltares del cosmos.
En 1958 Jrushov destituye al poderoso y extremadamente popular mariscal eurasiático Zhukov. En 1959 hace otra jugada de ataque: coloca a la cabeza de GRU a una de las más odiosas figuras de la historia soviética, al sanguinario verdugo chekista Ivan Serov, conocido por el apelativo de "Matarife". Otro atlantista, el general Mironov, se convierte en el responsable de los llamados "órganos administrativos", que se dedicaban a vigilar las principales secciones militares y de inteligencia militar. Sin embargo, las maniobras ofensivas de Jrushov se encuentran con la oculta y unánime defensa de los eurasiáticos: Konev, Sokolovsky, Timoshenko, Grechko procuran derribar a Jrushov a cualquier precio. Cada día de permanencia en el poder causaba un daño irreparable (ideológico, estratégico y político) tanto a los intereses de la URSS como en general a los intereses de las potencias continentales.
Destaquemos también un curioso detalle: precisamente en la época de Jrushov el predominio de la línea "totalitario-hegeliana" en la filosofía soviética ritualmente marxista (que supone la supremacía de los factores supraindividuales, objetivos, sobre los individuales y subjetivos) deja paso al predominio de la línea "subjetivo-kantiana" (que supone la supremacía de las tesis individualistas y subjetivas sobre las objetivas). De .la misma época data la rápida degradación en la enseñanza, aparece la nueva pléyade de académicos y científicos "jrushovianos", que representan una aglomeración de arrogantes diletantes sin ninguna cualificación (por ejemplo, A.N. Iakovlev, quien reconoció haber criticado a Marcuse sin siquiera leer sus obras -por el contrario, los científicos de la era estalinista, que continuaban, aunque de forma peculiar, las tradiciones académicas prerrevolucionarias, siempre destacaron por conocer a los autores que criticaban). Desde Jrushov comienza el paulatino crecimiento en la sociedad de la inteligentsia desarraigada y cosmopolita, orientada hacia el atlantismo, y que es criada de manera oculta por KGB, incluso en sus variantes más disidentes y radicales. El tema de Occidente, de los EEUU, comienza a difundirse en la URSS en calidad de ideal prohibido pero atractivo



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