lunes, 9 de mayo de 2011

ALIVIO EFIMERO

Y que dulce compañía el perfume de una joven al pasar. Cuando la noche te asola, cuando tu fiel compañero de rincones no es otro que el bloc de notas y los futuros posibles se acuestan en torno a ti como cachorros con frío. Cuando la luna se pone tras la esquina del rascacielos y un motero y su Harley atraviesan la amarillenta avenida.
Pero demasiado pronto ya no está la chica y el último consuelo de sus tacones contra el pavimento también te deja.
Monterrey. 16 de Mayo de 1997.

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