lunes, 28 de diciembre de 2009

NOAH SEALTH

He aquí la carta que Noah Sealth, Gran Jefe Seattle, escribió al Presidente de los EEUU, Franklin Pierce, en 1854. Este hombre de la tribu suquamish, cuyo retrato podemos ver más abajo, es el mismo a quien JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO, en sacrílego acto, trató hipócritamente de imitar en Copenhagen de modo melifluo, cursi y blandengue.

A continuación del texto, en el video, la manera pielobina de morderle los cojones al impostor.







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CARTA DEL JEFE INDIO Noah Sealth, 1854

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas ¿Cómo podrían ustedes comprarlos?
Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos por las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esa bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y así mismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; estos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.
Por todo ello cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino, también, representa la sangre de nuestros antepasados. Si le vendemos nuestra tierra deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes.
El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con la que se trata a un hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa, tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o piedras de colores. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solo un desierto.
No se, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola visita de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizá sea por que el piel roja es un salvaje y no comprende nada.
No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido solo parece insultar nuestros oídos. Y después de todo, ¿para que sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras no las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.
El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al olor. Pero si les vendemos nuestras tierras, deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.
Por ello, consideramos su oferta de comprar nuestras tierras y si decidimos aceptarla yo pondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudrirse en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo, al que nosotros solo matamos para sobrevivir.
¿Qué sería del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que suceda a los animales también le sucederá al hombre, todo va enlazado.
Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre; y que todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.
Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra.
Esto sabemos: todo va enlazado, como la sangre que une una familia. Todo va enlazado.
Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él solo es un hijo. Lo que hace con la trama se los hace a si mismo.
Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El, y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizá antes que las demás tribus. Contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.
Pero ustedes caminaran hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios que os trajo a esta tierra y que, por algún designio especial, les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia.


18 comentarios:

el zurdo dijo...

La esencia de este gobierno se basa en la profanación. La boca de comisuras chorreantes balbuceando palabras que una vez fueron pronunciadas con dignidad y sentido es la misma que lleva meses felando a Berlusconi padre e hijo para entregar a la vieja guardia mediática del felipismo al agujero negro de Jorge Javier Vázquez, Jordi Fernández y demás spam televisivo (lo de "agujero negro", por supuesto, aplicado a estos nombres, va en su más colonoscópica y desagradable acepción).

Miguel Baquero dijo...

Lamento decirte que, a raíz de las palabras de Zapatero, se ha rebuscado en la historia de la carta y resulta que no la escribió ningún jefe indio Seattle ni se la mandó a ningún presidente Pierce en 1854. Todo fue una impostura de un guionista de Hollywood que se inventó un jefe para na película de indios y vaqueros y le hizo pronunciar este discurso, que es muy bonito, ciertamente, pero es un invento.

Eso no quita para que los políticos, en cuenta tienen ocasión, expropien cualquier idea y la esgriman a su favor.

el zurdo dijo...

No soy fanático (como sí lo era Tessa Duncan) de los pieles rojas (aunque siempre me han parecido mucho más inspiradores de respeto -esto es, mucho más fieles a su primigenio adn extremooriental- que sus primos hermanos al sur de Río Grande -siempre, a la larga, el exterminio hace menos daño que el mestizaje: el mismo contraste entre la expresión "piel roja" y "sudaca" lo dice todo-) pero sí soy cinéfilo y lo que cuentas me reafirma una vez más en que hubo una época en que el cine era auténtica fábrica de sueños bigger than life y que, por lo que señala la Historia, entre las palabras del guionista de Hollywood y las que hubiese podido decir un jefe indio no habría mucha diferencia. No me imagino, por hablar de otra clase de indigenismo, a Evo Morales soltando un speech semejante.

Vuelvo a mi discurso de siempre. En Norteamérica se enfrentaron sin contemplaciones el furor puritano de los blancos y el furor anticolonialista de los pieles rojas, mientras que al sur de Río Grande se acabaron por mezclar la decadencia ya existente antes de Colón y la que trajeron (junto con la viruela) los porqueros extremeños y esclavistas portugueses.

La naturaleza es de derechas, decía Konrad Lorenz. Y las conclusiones del devenir natural, tan spengleriano, de las culturas maduradas (hasta apocharse) en civilizaciones siempre son de lo más incorrecto. Pero son siempre las que tienen la Ultima Palabra.

Limbo Piedra dijo...

Tanto la figura del indio suquamish Noah Seattle como la del Presidente Franklin Pierce, así como el hecho que se cita en la entrada son datos históricos. También lo es que el Jefe Indio, sr. Baquero, se explayó en un discurso del que bien pudo recogerse testimonio, tal y como, por otra parte, suele hacerse en semejantes ocasiones:

¿Podríamos, más bien, decir esto?:

El Jefe Seattle dio un discurso en enero de 1854 que fue mencionada por el Dr. Henry A. Smith en el Seattle Sunday Star en 1887.

Es comúnmente conocida como Respuesta del Jefe Seattle debido a que era un discurso que contestaba al Gobernador Territorial Isaac I. Stevens.

Aunque no hay duda de que el Jefe Seattle dio la charla, se pone en duda la exactitud del relato de Smith. Y aun más lo son los posteriores relatos que derivan del de Smith. [3], (Speidel, 1978, 169-70)

Pese a que se sabe que Smith acudió a escuchar la alocución, este no hablaba el idioma Lushootseed del Jefe Seattle, y hay cierta incertidumbre acerca de qué cantidad fue acaso traducido incluso al Chinook en ese momento. Según la National Archives and Records Administration (Administración Nacional de Archivos y Registros), "La ausencia de toda evidencia contemporánea...crea dudas acerca de la precisión de la capacidad de reproducción del Dr. Smith en 1887, unos treinta y dos años después del presunto episodio. Por ello es imposible ni confirmar ni desmentir la validez de este mensaje."

William Arrowsmith editó una segunda versión del discurso en lenguaje contemporáneo en los años 1960. La charla volvió a ser famosa otra vez cuando una tercera versión comenzó a circular por la década de 1980. Joseph Campbell, con Bill Moyers (1988, pp. 32-34) [4] citó el discurso del Jefe Seattle. La versión más reciente guarda poco parecido a la antigua. Es fruto del trabajo de Ted Perry, un guionista para la película de 1972 sobre ecología llamada Home. Esta versión trata al Jefe Seattle como un visionario ecologista anticipado a su tiempo, hablando sobre el conocimiento de su gente en el funcionamiento de la naturaleza. Esto condujo a que se convirtiese en un modelo a seguir del movimiento ecologista (justificadamente o no). Una interpretación acortada de la tercera versión también está circulando.

Vamos, que un Jefe Indio habló lo que debió y como debía;y los blancos recogieron, citaron, guionizaron y hablaron de su discurso durante cientos de años.

Sr. Baquero, después de haber vivido durante un año con indios jívaros-aguarunas y huambisas en la selva del Amazonas, región nor-oriental del río Marañón, Condorcanqui, Perú, puedo asegurarle que no me extraña nada que esas palabras del Jefe Seattle puestas en entredicho, si no exactas (que por cierto su inexactitud está por comprobar, como se desprende de wikipedia), son fidedignas en cuanto a su naturaleza y función letal para con las conciencias que aún resten puras.

También lo es el aprovechamiento melifluo, cursi y blandengue que de ellas pretendió hacer el sr. don JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO.

Espero, a raíz de lo aquí expuesto, que a usted no le quepa duda de que todo viene a raíz del discurso de un Gran Jefe suquamish llamado Noah Seattle, en tiempos del Presidente Franklin Pierce (1853-1857). Y del aprovechamiento espúreo que de ellas procuró hacer un jefecillo con ínfulas de Líder Mundial, cuyos esbirros no distinguen lo NATURAL y CIERTO de la HIPOCRESÍA y EL BLANDIBLÚ.

Las ideas no se expropian; pero antes hay que tenerlas claras.

El segundo discurso, el del vídeo, pertenece a James Hillman, y las pone en boca de Pan (otro que existe, y muy cerquita, y del que sin embargo se han rodado multitud de películas, ya sea en su papel antiguo de pastor, o en el moderno de asusta-chiquillos con rabo y tridente). Se recoge en el libro "Pan y la pesadilla", editorial Atalanta.

Limbo Piedra dijo...

Por lo demás, no lamente hablarme antes de ser respondido.

Todo diálogo enriquece, ¡aún el de los puños! (que dirían la diosa Kali, Heráclito, la Meinhof, Mowgli, Alicia de Luxemburgo, Travis Bickle, Randle McMurphy, Esparta, Heidegger, Tessa Duncan, William Munny, Baudelaire o Victor Hugo, sólo citando a unos cuantos que han asomado por este campamento).

Como dijo el Maestro: después de mi hacha, viene mi balsa.

el zurdo dijo...

Sin hacha no se puede construir una buena balsa, que diría Harrison Ford (en sus ocios de carpintero).

especies dijo...

Claro que Baudelaire también decía que es el malentendido el que mueve el mundo.

Limbo Piedra dijo...

Por eso, por eso; aunque no me consta y sólo accedo a creerlo por tratarse de usted, Especies (agradecería que me dijese dónde lo dice, y le adelanto que ese cabrón sostiene una cosa y la contraria de acuerdo al contexto, que es lo determinante para que un golpe sea abusivo o esclarecedor, por ejemplo; ¿verdad?).
Recordemos tb su "¡Aticémosles a los pobres!", o "El mal vidriero" al que el propio Baudelaire le arrojó una maceta en la cabeza por el mero gusto de hacerlo; dando una sublime clase de eso que llaman autobiografía-ficción.

especies dijo...

Pues diría que se puede encontrar en Mi corazón al desnudo.

Limbo Piedra dijo...

¡Cómo debe estar gozando, Especies, el amigo Charles al escuchar que un eco terráqueo mezcla en el aire su nombre con el de Noah Seattle!

Recordemos también: " Las razas que nuestra civilización, confundida y pervertida, trata gustosa de salvajes, con un orgullo y fatuidad absolutamente risibles, comprenden, tan bien como el niño, la alta espiritualidad del atuendo. El salvaje y la criatura testimonian, por su aspiración ingénua a lo brillante, a los plumajes abigarrados, las telas tornasoladas, a la majestad superlativa de las formas artificiales, su disgusto por lo real, y prueban así, sin saberlo, la inmaterialidad de su alma". ("Elogio del maquillaje").

Y ahora, ahondando e incidiendo en aquello que le dije ("ese cabrón sostiene una cosa y la contraria de acuerdo al contexto, que es lo determinante para que un golpe sea abusivo o esclarecedor"), traigo aquí otra de sus bonitas afirmaciones: "El alma es algo tan impalpable, tantas veces inútil y tan engorrosa en ocasiones, que su pérdida apenas me causó mayor emoción qie si hubiese extraviado mi tarjeta de visita dando un paseo". ("El jugador generoso").

Me retiro ahora a Tartessos, nuestra íbera y primera civilización de Occidente; si hemos de atender a las crónicas griegas. Me voy hacia allá de donde partieron los mitos que, hoy, los estudiosos consideran originados en Creta... Allá a nuestra ancestral Iberia me voy, ¡carcajeándome divinamente!, en compañía del astrónomo, periodista, escritor y teósofo Roso de Luna.

Por cierto, Zurdo, algunas hipótesis apuntan a que la primera lengua común de Iberia era... ???? Sí, el vascuence.

España, ¿quizá viene de Ezponda, que significa orilla?... ¿Orilla de Europa? Dejemos un pañuelo volar

el zurdo dijo...

Pero si ya lo dije en la tertulia cántabra, que la madre del cordero castellano está en las colinas euskéricas y de ahí la durrrrreza común del castellano y el euskera, no compartida en las demás lenguas y dialectos peninsulares, mucho más suaves en su pronunciar.

En cuanto a lo que dice Bárbara que dice el juguete roto de la negrata Juana, es coherente con su gran capacidad para la más libérrima hermenéutica, como demostró en su visión de Poe (entrañable pero, a cada nuevo dato que aparece, no muy ajustada a realidad). De cualquier modo, en aquel momento estaba bien un mito poesco que contrarrestase las hijoputeces de este señor . Y es que hay que tener cuidado con los albaceas, que los carga el diablo.

mi nombre es alma dijo...

Como esta maána una no está para discusiones sesudas y trascendentales solo vengo a agradecerte tu paso por mi casa, aunque no trajeras nada,
yo si te traigo algo, un brindis para el mañana, un poema de Nicanor Parra en mi voz, pincha en: aquí

arutmanshuar dijo...

Sr. Limbopiedra:

¿No resulta un poco raro que alguien que se dedica a airear por internet a los cuatro vientos que ha vivido durante tiempo con los indios aguaranas, reconozco que queda muy "inn" eso de irse a la selva a convivir con indios, los llame por el nombre de jíbaros...

Jibaro: Nombre despectivo y peliculero completamente ajeno a la tradicón nativa a la que se alude... ¿Con quien convivió usted?

Limbo Piedra dijo...

Saludos, Arutmanshuar.
Le aseguro que los jíbaros aguaruna y huambisa están muy orgullosos de ser JÍBAROS.

En cuanto a lo que usted denomina "voz sioux", yo no la he utilizado (aunque tampoco tendría problema). Noah Seattle era suquamish, tal y como escribo en la entrada y repito posteriormente en "comentarios".

Limbo Piedra dijo...

Gracias por el detalle, oh tú cuyo nombre es Mi Nombre es Alma.

arutmanshuar dijo...

No me cae mal del todo pero creo que vuelve a meter la pata Sr. Piedra.

Vivimos en una sociedad que juega y frivoliza con todo. Y ahora les toca el turno de las verborreas retóricas a los pobres shuar o a los pobres huambisas...

Y encima les llaman jíbaros...

Le felicito por poner coto a la enajenación losantiana de que el Jefe seattle era un guionista de Hollywood pero no siga insultando a los shuar.

Bueno, en realidad, todo esto es algo propio de la sociedad de mercado. De hecho, hace un par de semanas, el dominical de El Mundo les dedicaba un reportaje.

Quizá haya leido usted el dominical de El Mundo...


Por cierto, no conviene buscar información apresurada en internet para deslumbrar a legos y rendirse culto a sí mismo. Ni arutmanshuar significa lo que usted apunta -shuar es hombre y no nombre, aunque arutman si es alma o espíritu- ni los jíbaros y pueblos emparentados con ellos se llaman a sí mismo de tal manera.

El nombre de jíbaro es despectivo y se lo pusieron los españoles.

Que insista con lo de jíbaro...

Bueno ya sabemos lo que da de sí el turismo amazónico...

No me caia mal del todo Sr. Piedra pero, por favor, no lo estropee para pasar a ser el Sr. jíbaro... Así con la piel blanquita y recien salido de un taller de poesía... Si, Sr Jïbaro.

Ya sabe, jíbaro, una mezcla de palurdo, analfabeto y salvaje... Entiendo que esa visión de los nativos shuar y afines les encante a los españolitos... Es muy, muy, pero que muy salvaje... Acaso en su boca natural y salvífico.

Muy bien pero, por favor, deje en paz a los shuar.

Lo de los sioux iba por la otra entrada... Sincronicamnete su gran saber sobre los indios se empecina en los nombres que les pusieron sus enemigos. Es lo que pasa con la "cultura de internet"...

Si quiere insultar a un shuar o a un huambisa llámele jíbaro...

Aunque los que presentan los guías turisticos dan de sí para eso y para mucho más. Así que de vacaciones por la selva peruana...

¿Algún guía turistico disfrazado de uwisin y con un botellón de natem?...

Por favor, deje en paz a los shuar y dediquese a las volteretas del "arte".

Y si algún día le interesa algo más de relieve de los pasos adecuados y salga del esteril circo.

arutmanshuar dijo...

Veo que lo de mi "nombre es alma" iba por otra entrada. Por un lado mis disculpas. Por otro, de por procedente el contenido.

En su anhelo de nuevos barbaros que les "reduzcan la cabeza", por favor, no frivolicen ni proyecten sobre los shuar-huambisas.

Por cierto, he estado ojeando su red de blogs y me suena mucho a eso del "fascismo gay" que rinde culto a lo supuestamente durísimo y tremendo...

Entre progres y fachas así vamos...

Limbo Piedra dijo...

¡¡JA!! JA!!JA! JA!! JA!!
¡¡Creo que deberíamos quedar a pelearnos!!

Pero Sr. Arutmanshuar, jamás me reiría de su nombre. Los nombres son sagrados, tal y como usted sin duda sabe.

Si de verdad le interesa saber con quien me mezclaba yo cuando vivía en la selva debe buscar la senda de Santiago Manuin, uno de mis fieles amigos aguaruna.

Arutmanshuar, yo no estoy aquí ni para presumir, ni para disputar en balde. Tampoco defiendo aquello que no pueden quitarme.